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Para quien valora las reglas claras: nuestra videollamada con desconocidos

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Primero las normas, después las caras.

  1. Cámara del iPhone
  2. Ayuda ante chantaje

Antes, hablar uno a uno por vídeo era una cita con el tutor; hoy es una videollamada con desconocidos.

Cámara del iPhone

Solo ustedes dos, nadie más mirando. Usted no sabe quién aparecerá. Por eso nuestras normas son pocas, están escritas en claro y se pueden leer con la cámara todavía apagada.

Tres datos sencillos sobre nuestro chat

Una puerta que se abre a los dieciocho

Nuestro chat tiene una sola entrada. Antes de ver ninguna cara, usted responde sobre su edad, y las reglas se escribieron pensando en eso.

Teléfono u ordenador, el mismo chat

Todo ocurre en el navegador que ya usa, sin instalar ningún programa. Si el iPhone deja la cámara a oscuras, estas comprobaciones le ayudarán.

Un vídeo que llena la pantalla

Antes: una cara del tamaño de un sello, en una esquina. Después: la pantalla entera. Un botón amplía la llamada hasta donde dé su pantalla.

Primero una pregunta, luego un extraño

Todo empieza con una sola pregunta, y solo caben dos respuestas. Es usted hombre y prefiere hablar con mujeres. O es usted mujer y prefiere hablar con hombres. Con eso, nuestro chat sale a buscar con quién conectarle. Luego surge una cara desconocida, y los dos actúan como si esto les pasara a diario. Tras la primera frase, casi es verdad.

Una costumbre vale más que cualquier frase de apertura.

Mientras su imagen aún no ha salido, mire detrás de usted. Una carta con su nombre, la acreditación de la oficina, el rótulo de la calle tras la ventana: cada cosa le dice a un extraño dónde encontrarle. Sáquelas del encuadre. Su cuarto no es una postal con el remite escrito.

Normas leídas, cuarto en orden

Usted y una sola persona desconocida, mientras la charla valga la pena.

Normas tan breves que se recuerdan solas

Nuestra videollamada con desconocidos tiene pocas normas, para que pueda recordarlas a mitad de una frase.

  • Se entra a partir de los 18. Esta charla no es para menores.
  • Trate a quien tiene delante como espera que le traten a usted.
  • El enlace de un extraño se queda sin abrir, y la charla sigue aquí, no en otra mensajería.
  • Para irse no hace falta excusa: cerrar la página termina la llamada.
  • Las quejas se presentan desde el mismo chat, según sus condiciones. Las normas completas dan los detalles, y esta página ayuda si alguien usa una grabación para amenazarle.

¿Cómo sonará el saludo de un desconocido?

Las normas se leen en un momento, y un clic le saca de cualquier llamada.